Ciencia del ingrediente

Por qué la L-Lisina es el primer aminoácido
limitante en dietas maíz-soya para cerdo

Julio 2026 · 7 min de lectura

El formulador tiene enfrente una dieta de engorda maíz-pasta de soya con 16% de proteína bruta y buena ganancia diaria. Baja la proteína medio punto para ahorrar pasta de soya y la conversión se cae. No es que al cerdo le falte proteína: le falta un aminoácido específico. En dietas a base de maíz y pasta de soya ese aminoácido es casi siempre la lisina, y entenderlo cambia la forma de costear la fórmula por tonelada.

Proteína ideal: el cerdo no come proteína, come aminoácidos

El animal no tiene requerimiento de "proteína bruta". Tiene requerimiento de aminoácidos indispensables para sostener el depósito de tejido magro. El concepto de proteína ideal describe el perfil exacto de aminoácidos que el cerdo necesita, sin exceso ni carencia, y se expresa como una proporción relativa a la lisina, a la que se le asigna el valor de 100.[1] Se ancla en la lisina por tres razones prácticas: es el primer limitante en la mayoría de las dietas de cereales, se usa casi exclusivamente para síntesis de proteína corporal (no participa de forma relevante en otras rutas), y su requerimiento está bien caracterizado por edad y ritmo de crecimiento.

Sobre ese patrón se balancean los demás. Los valores de referencia del perfil ideal para cerdo en crecimiento se ubican, en aminoácidos digestibles, alrededor de estas proporciones respecto a lisina:

Perfil de proteína ideal (SID, relativo a Lisina = 100)
Metionina + Cistina 58–60 · Treonina 63–67 · Triptófano 18–20 · Valina 68–70 · Isoleucina 52–55 · Leucina ~100. Referencia orientativa para cerdo en crecimiento; ajustar por etapa según NRC 2012 y Rostagno.[1][3]

Por qué la lisina es el primer limitante en maíz-soya

El maíz es el ingrediente que aporta la mayor parte de la energía y buena parte del volumen, pero es pobre en lisina: su proteína ronda apenas 0.26% de lisina. La pasta de soya corrige mucho, pero no lo suficiente para llegar al requerimiento del lechón y del cerdo joven sin cargar proteína en exceso. Al combinar ambos, la lisina es el primer aminoácido que se agota respecto a lo que el animal necesita; treonina, metionina+cistina y triptófano quedan detrás como segundo, tercer y cuarto limitante según la fase.[2]

La ley del mínimo manda: la síntesis de proteína corporal se detiene en cuanto se acaba el primer aminoácido limitante, sin importar cuánta proteína total quede en la dieta. Todo lo que sobre de los demás aminoácidos se desamina, y su nitrógeno se excreta como urea. Por eso subir proteína bruta "por seguridad" no mejora el crecimiento una vez cubierta la lisina: encarece la fórmula y ensucia la caseta.

Digestibilidad ileal estandarizada (SID): la unidad correcta para formular

Formular por lisina total es un error de precisión costoso. Lo que el cerdo aprovecha es la lisina que se absorbe antes del íleon terminal. La digestibilidad ileal estandarizada (SID) corrige por las pérdidas endógenas basales y es hoy la base recomendada por NRC 2012 e INRA-AFZ para balancear aminoácidos en cerdo.[1][4] La diferencia entre ingredientes es material: la lisina de la pasta de soya tiene una SID cercana a 88–90%, mientras que la de fuentes proteicas de origen animal o de subproductos puede bajar bastante y ser muy variable.

La L-Lisina HCl cristalina juega aparte: se absorbe prácticamente en su totalidad. Su SID se considera del 100%, lo que la vuelve una herramienta de una precisión que ninguna materia prima proteica ofrece.

L-Lisina HCl: bajar proteína bruta sin perder crecimiento

La L-Lisina HCl cristalina (mínimo 98.5% de pureza) contiene alrededor de 78.8% de lisina base; el resto es el ácido clorhídrico de la sal. Este dato es el que se usa para calcular el aporte real: 1 kg de producto entrega cerca de 0.788 kg de lisina disponible. Al agregar lisina cristalina, el formulador cubre el requerimiento del primer limitante sin tener que subir la pasta de soya, y entonces puede reducir la proteína bruta total de la dieta.

Los ensayos son consistentes: dietas con proteína bruta reducida 2 a 4 puntos porcentuales, suplementadas con lisina cristalina (y según el caso treonina, metionina y triptófano) para mantener el perfil ideal, sostienen la misma ganancia diaria de peso y la misma conversión que las dietas de alta proteína.[5][6] El beneficio ambiental es directo y cuantificable:

Regla práctica de excreción de nitrógeno
Cada punto porcentual menos de proteína bruta reduce la excreción de nitrógeno del cerdo aproximadamente 8–10%, y baja la producción de amoníaco en caseta. Una reducción de 3 puntos puede recortar la excreción de N alrededor de 25–30% sin afectar el desempeño.[5][6]

Además del nitrógeno, bajar proteína ahorra energía metabólica: desaminar y excretar el excedente proteico tiene costo, y menos proteína fermentable en el intestino grueso se asocia a menos problemas digestivos posdestete.

Niveles de inclusión por etapa

La dosis de L-Lisina HCl depende del requerimiento de la fase y de cuánta lisina aporten ya el maíz y la pasta de soya. Como orden de magnitud, en dietas maíz-soya:

Estos rangos son de referencia. La cifra fina sale de la matriz de formulación con los aminoácidos SID reales de cada lote de materia prima y el requerimiento por peso vivo. La recomendación operativa es doble: fijar los límites de aminoácidos digestibles por etapa (no la proteína bruta) y verificar que, al bajar proteína, el segundo y tercer limitante —treonina y metionina+cistina— sigan cubiertos, porque en cuanto se corrige la lisina, uno de ellos pasa a mandar.

NUFAN · L-Lisina HCl 98.5% (NS-LYS-01)
L-Lisina monoclorhidrato grado alimenticio, pureza mínima 98.5%, ~78.8% de lisina base, SID 100%. Fuente de lisina de precisión para formular por proteína ideal y reducir proteína bruta en dietas porcinas. Consulte ficha técnica y COA por lote.

Referencias

  1. National Research Council (NRC). Nutrient Requirements of Swine, 11th rev. ed. Washington, D.C.: The National Academies Press, 2012.
  2. Baker, D.H. "Ideal amino acid profiles for swine and poultry and their applications in feed formulation." Biokyowa Technical Review, 1997; y Baker, D.H., "Advances in protein-amino acid nutrition of poultry", Amino Acids, 2009.
  3. Rostagno, H.S. et al. Tablas Brasileñas para Aves y Cerdos: Composición de Alimentos y Requerimientos Nutricionales, 4ª ed. Universidad Federal de Viçosa, 2017.
  4. INRA-AFZ (Sauvant D., Perez J.M., Tran G.). Tables of Composition and Nutritional Value of Feed Materials. Wageningen Academic Publishers / INRA, 2004.
  5. Dourmad, J.Y. y Jondreville, C. "Impact of nutrition on nitrogen, phosphorus, Cu and Zn in pig manure, and on emissions of ammonia and odours." Livestock Science, 112(3), 2007, pp. 192–198.
  6. Kerr, B.J. y Easter, R.A. "Effect of feeding reduced protein, amino acid-supplemented diets on nitrogen and energy balance in grower pigs." Journal of Animal Science, 73(10), 1995, pp. 3000–3008.
Aplicación práctica

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Balancee por aminoácidos digestibles (SID) y por etapa en lugar de por proteína bruta: cubra el primer limitante con L-Lisina HCl de precisión, baje la proteína y recorte la excreción de nitrógeno sin ceder ganancia diaria ni conversión.

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